LA COMPASIÓN Y SU INDESCRIPTIBLE BELLEZA
“En el hospital tuvieron que hacerme una operación de amputación. No puedo tomar ningún tipo de anestésico ni analgésico, de modo que la operación tenía que realizarse sin ellos. […] Mientras me rendía, tuve la misma experiencia profunda: fue como si estuviera siendo acogido por fuerzas angélicas y sacado del cuerpo tan suave y delicadamente que, en comparación, las plumas parecerían burdas. Aunque el cuerpo estaba allí, yo ya no lo experimentaba. Entré en un estado de paz profunda e infinita, más allá de toda descripción; era un estado de una felicidad indescriptible…”. (David R. Hawkins)
LA COMPASIÓN Y SU INDESCRIPTIBLE BELLEZA Leer más »







