MAYO del 4 al 10
Se me enseñó una montaña cuya cima parecía estar envuelta por una nube. Vi muchas almas subiendo hacia la cumbre por la ladera y pude ver que cuando llegaban a la altura de la nube, dudaban y se mostraban temerosas de atravesarla.
Oí estas palabras:
“No temas. Atraviesa la nube del no saber hasta entrar en la gloriosa luz y mantente consciente de Mí y de Mi divina presencia, pues YO ESTOY en todas partes. No hay lugar en el que YO no esté”.



