Mensajes recibidos por Eileen Caddy
17 de noviembre
¿Te sientes parte de lo nuevo? ¿Crees que puedes fundirte con la totalidad en perfecta armonía, o te sientes incómoda y desajustada? Si así es, es mucho mejor salir y encontrar otro camino.
Sólo las almas que estén en armonía con lo nuevo, que estén dispuestas a abandonar todo lo viejo tras de sí sin lamentarlo y que tengan un espíritu de aventura, están listas para lo nuevo y serán capaces de adentrarse en su interior con libertad. Si aún quieres aferrarte a las antiguas formas e ideas convencionales y ortodoxas, eso quiere decir que todavía no estás preparada para lo nuevo. Se requiere valor, fuerza, determinación y un profundo conocimiento interno de que lo que estás haciendo es correcto. Cuando deposites tu fe y tu confianza en Mí y sepas que YO ESTOY guiándote y dirigiéndote, serás capaz de hacer todo lo que ha de hacerse con el amor y el gozo más profundos.
18 de noviembre
Utiliza todo lo que tienes para beneficio de todos. No intentes acumularlo o almacenarlo, mejor compártelo, pues en la medida en que lo compartas se incrementará, mientras que si intentas poseer algo o aferrarte a alguien, con toda seguridad lo perderás. Esa es la ley y, al vivirla, la verás obrando a tu alrededor. Si tienes algunos sobres de semillas y los dejas olvidados en el armario, no les pasará nada y allí se quedarán. Pero si coges las semillas, las plantas en tierra y las cuidas, no sólo crecerán sino que acumularán y producirán cada vez más. Así también con todo lo que tienes; nunca intentes aferrarte a ello, sino compártelo con alegría y contempla cómo aumenta en cantidad y en calidad. Cuando tu actitud es recta, sabes que todas tus necesidades van a quedar cubiertas de una forma maravillosa, y que todo lo que Yo tengo es tuyo.
19 de noviembre
No es necesario que intentes resolver las cosas o hacerlo todo por ti misma. Todo lo que has de hacer es, de una forma callada y confiada, seguir Mis instrucciones, que recibirás en quietud y silencio. Algunas almas oirán Mi voz de una forma nítida; otras actuarán de manera intuitiva; otras almas serán llevadas a emprender la acción. Yo obro de muchas formas, pero todas sabrán cuándo estoy al mando, pues las señales del amor y la verdad atravesarán todas las cosas. A medida que Mis instrucciones sean obedecidas, verás sucederse una maravilla tras otra y la obra de Mi mano en todas las cosas. Te darás cuenta de que tú sola no podrías producir esas maravillas y de que soy Yo, en verdad, al obrar en ti, y Me darás el honor, la gloria y la gratitud eternas. Reconoce en todo momento de dónde proceden tu sabiduría, tu amor y tu comprensión, de dónde surge la vida misma.
YO SOY el Todo en todas las cosas, y tu vida está escondida en Mí. Tú y Yo somos uno.
20 de noviembre
Ten paz y descansa en Mi amor. Has escuchado estas palabras muchas veces, y te preguntas por qué se han de repetir. Son como el agua: muy lentamente, y en silencio, van desgastando lo viejo y se abren un nuevo paso. Continuarán grabándose poco a poco en tu interior hasta que te des cuenta de que han entrado a formar parte de ti. Ya no son, entonces, meras palabras, sino que viven y se mueven y tienen su ser en ti, y tu te descubres viviéndolas y en paz perfecta, descansando en Mi amor. Jamás te lamentes de la repetición sino, antes bien, da eternas gracias porque Mi amor es tan grande que YO ESTOY dispuesto a continuar con paciencia y persistencia y nunca dejaré que te vayas. He puesto Mi mano sobre ti y te necesito. Tienes un lugar muy especial en todo Mi vasto plan, y estoy esperando revelártelo cuando estés preparada.
21 de noviembre
Nunca sabrás si algo funciona a menos que lo pruebes. Nunca sabrás si la electricidad está conectada si no pones tu mano en el interruptor de la luz y la enciendes; has de emprender alguna acción para comprobar que funciona. Al igual ocurre con la fe. Es inútil limitarse a quedarse sentada hablando de la fe si no vives según ella y si nadie ve lo que para ti significa. Es inútil hablar acerca de vivir según la fe si tu seguridad está puesta en el saldo del banco, y sabes que puedes acudir al mismo cuando decidas hacerlo. Sólo cuando no tengas nada y puedas dar un paso más allá del más hondo abismo, y hacer lo aparentemente imposible porque tu fe y tu seguridad están enraizadas en Mí, podrás hablar de vivir según la fe y ser una demostración viva de ella. Sigue adelante, pon a prueba tu fe y a ver qué ocurre.
22 de noviembre
Mira siempre la cara más luminosa de la vida. Espera sólo que suceda lo mejor, y verás que así será. Nunca le eches la culpa a nadie por el estado negativo en que te encuentras. Tú eres tu propia dueña; de ti depende dar la vuelta a la situación y ver qué es lo que esconde la otra cara. Si eliges ver la cara oscura de la vida, no esperes atraer hacia ti a las almas que conocen la dicha de la verdadera libertad, porque lo igual atrae a lo igual; tan sólo atraerás hacia ti a las almas que están en el mismo estado. Cuando estés en la cumbre y tu amor fluya libremente, atraerás hacia ti a todas las personas, pues a todo el mundo le atrae un alma gozosa. Aprende a levantar el ánimo de una persona o de una situación y nunca te permitas hundirte en la desesperación más honda a causa de la actitud de nadie. Estás aquí para crear paz, armonía, belleza y perfección, todo lo mejor de la vida, así que, ¡anda, y haz algo al respecto!
23 de noviembre
Cuando os digo que os améis unos a otros, eso no quiere decir que tengáis que toleraros unos a otros, o que hayáis de hacer un enorme esfuerzo. Mas encontraréis, al abrir vuestro corazón y si podéis llenarlo de pensamientos de amor y belleza, que querréis amar a las almas con las que entréis en contacto, sean quienes fueren. Se trata del libre flujo de Mi amor universal que no conoce discriminación, y que no escoge a quién hay que amar y a quién no. Mi amor es el mismo para todos y cada uno de vosotros. De ti depende cuánto estés dispuesta a aceptar. No temas dar expresión a este amor. Está más allá de la personalidad; pertenece a lo más alto. Aprended a tener vuestro corazón a flor de piel, y nunca os avergoncéis de demostrar el amor que os profesáis. El amor es el factor unificador más grande de todo el universo, por eso, ¡amad, amad, amad!
